Como cristianos, comenzamos cada día haciendo la señal de la cruz. Y fue precisamente el día de la fiesta de la Exaltación de la Santa y Vivificadora Cruz del Señor cuando nuestra parroquia comenzó también una nueva etapa: renovamos el contrato de alquiler del local donde nos reunimos para orar y celebrar los oficios religiosos.
Agradecemos de corazón a la propietaria del local que haya tenido en cuenta nuestras necesidades y nos haya permitido seguir aquí. También queremos dar las gracias a la persona que ha aceptado ser nuestra nueva avalista y asumir la responsabilidad que ello supone.
Con la renovación del contrato, el alquiler ha subido. Por eso, pedimos a todos que sigan apoyando a nuestra parroquia, cada uno según sus posibilidades. Toda aportación, por pequeña que sea, nos ayuda a mantener este lugar de oración y encuentro fraterno.
Nuestra parroquia cuenta con recursos económicos limitados. Por eso, las donaciones se destinan actualmente a cubrir los gastos del templo y los clérigos no reciben ninguna remuneración.
Quienes deseen colaborar pueden consultar las distintas formas de hacerlo en nuestra página Apoyar a la parroquia.
Que el Señor bendiga a todos los que, con su ayuda, hacen posible que nuestra parroquia siga celebrando los oficios religiosos y creciendo como comunidad.
